Las batallas en el desierto

Ambientada en los lejanos años 40 en la Ciudad de México; Las batallas en el desierto es una de las mejores novelas nacionales, a pesar del hecho de ser bastante corta, ya que si bien tiene una historia principal bastante conmovedora, nos expone una época crucial para la formación del país en el que hoy vivimos.

Carlos , un niño de primaria como cualquier otro, quien nos narra la vida como él la ve y la entiende; primero, el país está en decadencia, por primera vez en la silla del presidente se encuentra un civil, acaba de terminar la Segunda Guerra Mundial, las diferencias sociales son más grandes que nunca y la llegada del comercio estadounidense a México comienza a afectar a las empresas locales, como Carlos lo ve de primera mano pues su padre está por perder su compañía de jabones debido a la aparición de los detergentes norteamericanos.

Sin embargo, los niños poco se interesan por los problemas del país y siguen viviendo como siempre, van a la escuela, atienden las clases, juegan a las guerras con sus amigos y los invitan a sus casas; también existen aquellos niños que son ignorados por sus compañeros o molestados, como es el caso de Jim, un joven que asegura que su padre es un hombre muy importante pues trabaja para el presidente, pero todos los niños, debido a que escuchan a sus padres criticar al gobierno, lo hacen ellos también y molestan a Jim a causa de su padre y de que su mamá no es la esposa de su padre; y en algún momento cuando los insultos son demasiados, Carlos decide que no es justo y defiende a Jim de los demás, este evento inicia la amistad entre estos dos niños y cuando Carlos visita la casa de su ahora mejor amigo se lleva una grata sorpresa; Mariana, la mamá de Jim, es una mujer muy bella que de inmediato lo cautiva y mientras está con ella no puede dejar de pensar en qué hacer para dar la mejor impresión pero lo más disimulado posible, después de todo, él solo era un niño y ella una mujer y la madre de su mejor amigo.

Luego de su primer encuentro, Carlos no puede hacer nada sin pensar en Mariana, entonces decide que no puede pasar más tiempo sin confesar sus sentimientos así que decide salirse de la escuela para ir con ella y decirle lo que siente; ante tal declaración, Mariana se siente halagada pero de forma dulce le hace ver a Carlos la gran diferencia de edades dejándolo feliz y liberado.

Pero los problemas para Carlos apenas empezaban, todos notaron su ausencia de la escuela y pronto se supo lo que había hecho, y todos se escandalizan, su madre cree que ha criado a un monstruo y se avergüenza de la actitud de su hijo, su padre está molesto porque creía que era un buen muchacho, en la escuela sus compañeros lo molestan y Jim ha dejado de ser su amigo. Los padres de Carlos acuerdan que deben llevarlo a un psicólogo para que lo corrija y con un sacerdote para que se confiese; pero esto no hace más que confundir a Carlos, pues el en su inocencia no puede ver que es lo que ha hecho mal, simplemente se enamoró de una persona, es algo que pasa todos los días y no entiende porque a los niños no se les permite que les gusten las mujeres. Tristemente, sus padres creen que lo ocurrido se debe a la escuela en la que se encuentra y lo envían a otra y no vuelve a ver a Jim o Mariana hasta que se encuentra con un antiguo amigo que le cuenta el terrible desenlace de la familia.

En esta historia la madre de Carlos es una madre posesiva que trata de dirigir todas las acciones de sus hijos y nuestro protagonista es el héroe que debe enfrentar los prejuicios que caen sobre él por lo que ha hecho y aparte es la parte del niño inocente que piensan que debe permanecer puro y no ser corrompido, Mariana es, contrario a la madre de Carlos, una madre estilo sacerdotisa, es muy comprensiva y es capaz de comprender los sentimientos de Carlos sin criticarlo de algún modo.

La novela es sin duda un gran logro, tiene una historia interesante con toques humorísticos y dramáticos que mantienen al lector interesado en todo momento, pero más allá del cuento romántico, Las batallas en el desierto nos habla de cómo era la sociedad mexicana en aquellos años, existían todo tipo de clases sociales como se da cuenta Carlos cuando visita a un amigo suyo cuyos padres son muy ricos y sofisticados que apenas le hablan y lo insultan en inglés, pues creen ser mejores por su dinero, entonces Carlos se siente pobre, pero luego pareciera que es rico en comparación con otro amigo cuya familia apenas tiene para vivir, y aun así, lo reciben con amabilidad y gentileza; aquí demuestra que uno no es mejor solo por tener más dinero que los demás y que siempre va a haber personas debajo de nosotros y también existe alguien arriba, es decir, las clases sociales son completamente relativas.

Si lo que buscas es buen entretenimiento y conocer acerca de la sociedad de México de la década de los 40s, no puedes dejar pasar este libro.

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Un comentario en “Las batallas en el desierto

  1. Tienes un buen estilo de redacción, fluido, aunque por momento demasiado denso en recordar la trama. Recuerda que es más relevante el análisis.

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